(Nunca me imagine cuando veía al profesor de sociología de la comunicación Leonel Fernández Reyna en los pasillos y aulas de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), que seria un político tan ambicioso en el ejercicio en el poder)
El poder ha dañado al presidente Leonel Fernández, dice la gente en las calles y avenidas de este país, quien no esconde ser un político ambicioso que no acepta competencia política a lo interno y externo del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
La ambición de Leonel es observada por la ciudadanía cuando no ha permitido que otro peledeista se siente en la presidencia de la República.
Danilo Medina apoyo Leonel para que llegara al poder, ñero Leonel no permite que este lo sustituya.
Balaguer le facilito a Leonel que llegara y no ha postulado a un balaguerista a la presidencia de la República.
Ningún partido del Bloque Progresista ha postulado otro político a la Presidencia que no sea Leonel Fernández.
Rafael Alburquerque es como padre de Leonel, pero no lo deja pasar de la vicepresidencia.
Tampoco el PLD postula a Francisco Javier, José Tomas, Renaldo Pared, Franklin Almeyda y Radhamés Segura.
Ahora mencionan a la Primera Dama Margarita Cedeño de Fernández, pero Leonel no juega con su silla presidencial.
Al mandatario los diferentes sectores del país les siguen sus pasos, advirtiéndose que demuestra con su accionar que por sus ambiciones políticas aplasta a sus opositores y hasta sus propios compañeros de partido que aspiran a sustituirlo, como es el caso de Danilo Medina Sánchez, quien denunció que fue derrotado por el Estado en una contienda interna.
A pesar de que el doctor Marino Vinicio Castillo expresó esta semana que el presidente Leonel Fernández no está en reelección, dominicanos y dominicanos no creen esa versión porque atribuyen al mandatario montar una plataforma política para intentar seguir gobernando el país.
Al presidente Fernández se le ve en la sociedad dominicana como un político con una ambición desmedida de poder, frio y calculador, dispuesto siempre a desbaratar y avasallar a los partidos opositores, así como a los peledeistas que les hacen sombra.
El presidente Fernández avasallo a Danilo Medina, su ex estratega político y funcionario más cercano en el periodo 1996-2000.
Leonel desmembró el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y ha puesto de rodillas a los reformistas que no pueden vivir fuera de la nomina pública. Hace poco Amable Aristy Castro y Ramón Rogelio Genao fueran al Palacio Nacional a buscar posiciones después del proceso electoral.
Leonel provoco un conflicto de grandes consecuencias en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) con un pacto diabólico suscrito con Miguel Vargas Maldonado, a quien los perredeistas tratan de que renuncie a la presidencia del partido blanco.
Para mantenerse en el poder a Leonel no le importa fomentar el transfuguismo político de ex opositores.
Tampoco le ha importado el uso masivo de los fondos públicos para imponer su voluntad en las elecciones recién celebradas en el país. El presidente Fernández guarda silencio con el debilitamiento de transparencia gubernamental. El gobierno ha dejado de publicar en la prensa escrita la ejecución presupuestaria mensual y parece no importarle.
Quizás al presidente Fernández ahora no le interese que dominicanos y dominicanas con todos sus derechos conozcan como se maneja el presupuesto nacional.
Sin embargo, cuando los peledeistas estaban en la oposición se la pasaban visitando los periódicos buscando la publicación de la ejecución presupuestaria para hacerle una oposición contundente al entonces presidente Hipólito Mejía.
Quizás ahora al mandatario no le importe el peligro de endeudar hasta el tuétano este país. Cuando estaba en la oposición hablaba hasta de la posibilidad de default.
El presidente Fernández escribió un libro sobre el fraude electoral que le hicieron a los peledeistas en la década del 90, pero le molesta que los perredeistas denuncien un golpe de estado electoral en muchas provincias.
El poder daña a Leonel, político muy ambicioso que no acepta competencia,¿Reelección, Margarita o Danilo?
(Nunca me imagine cuando veía al profesor de sociología de la comunicación Leonel Fernández Reyna en los pasillos y aulas de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), que seria un político tan ambicioso en el ejercicio en el poder)
El poder ha dañado al presidente Leonel Fernández, dice la gente en las calles y avenidas de este país, quien no esconde ser un político ambicioso que no acepta competencia política a lo interno y externo del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
La ambición de Leonel es observada por la ciudadanía cuando no ha permitido que otro peledeista se siente en la presidencia de la República.
Danilo Medina apoyo Leonel para que llegara al poder, ñero Leonel no permite que este lo sustituya.
Balaguer le facilito a Leonel que llegara y no ha postulado a un balaguerista a la presidencia de la República.
Ningún partido del Bloque Progresista ha postulado otro político a la Presidencia que no sea Leonel Fernández.
Rafael Alburquerque es como padre de Leonel, pero no lo deja pasar de la vicepresidencia.
Tampoco el PLD postula a Francisco Javier, José Tomas, Renaldo Pared, Franklin Almeyda y Radhamés Segura.
Ahora mencionan a la Primera Dama Margarita Cedeño de Fernández, pero Leonel no juega con su silla presidencial.
Al mandatario los diferentes sectores del país les siguen sus pasos, advirtiéndose que demuestra con su accionar que por sus ambiciones políticas aplasta a sus opositores y hasta sus propios compañeros de partido que aspiran a sustituirlo, como es el caso de Danilo Medina Sánchez, quien denunció que fue derrotado por el Estado en una contienda interna.
A pesar de que el doctor Marino Vinicio Castillo expresó esta semana que el presidente Leonel Fernández no está en reelección, dominicanos y dominicanos no creen esa versión porque atribuyen al mandatario montar una plataforma política para intentar seguir gobernando el país.
Al presidente Fernández se le ve en la sociedad dominicana como un político con una ambición desmedida de poder, frio y calculador, dispuesto siempre a desbaratar y avasallar a los partidos opositores, así como a los peledeistas que les hacen sombra.
El presidente Fernández avasallo a Danilo Medina, su ex estratega político y funcionario más cercano en el periodo 1996-2000.
Leonel desmembró el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y ha puesto de rodillas a los reformistas que no pueden vivir fuera de la nomina pública. Hace poco Amable Aristy Castro y Ramón Rogelio Genao fueran al Palacio Nacional a buscar posiciones después del proceso electoral.
Leonel provoco un conflicto de grandes consecuencias en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) con un pacto diabólico suscrito con Miguel Vargas Maldonado, a quien los perredeistas tratan de que renuncie a la presidencia del partido blanco.
Para mantenerse en el poder a Leonel no le importa fomentar el transfuguismo político de ex opositores.
Tampoco le ha importado el uso masivo de los fondos públicos para imponer su voluntad en las elecciones recién celebradas en el país. El presidente Fernández guarda silencio con el debilitamiento de transparencia gubernamental. El gobierno ha dejado de publicar en la prensa escrita la ejecución presupuestaria mensual y parece no importarle.
Quizás al presidente Fernández ahora no le interese que dominicanos y dominicanas con todos sus derechos conozcan como se maneja el presupuesto nacional.
Sin embargo, cuando los peledeistas estaban en la oposición se la pasaban visitando los periódicos buscando la publicación de la ejecución presupuestaria para hacerle una oposición contundente al entonces presidente Hipólito Mejía.
Quizás ahora al mandatario no le importe el peligro de endeudar hasta el tuétano este país. Cuando estaba en la oposición hablaba hasta de la posibilidad de default.
El presidente Fernández escribió un libro sobre el fraude electoral que le hicieron a los peledeistas en la década del 90, pero le molesta que los perredeistas denuncien un golpe de estado electoral en muchas provincias.
El poder daña a Leonel, político muy ambicioso que no acepta competencia,¿Reelección, Margarita o Danilo?
(Nunca me imagine cuando veía al profesor de sociología de la comunicación Leonel Fernández Reyna en los pasillos y aulas de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), que seria un político tan ambicioso en el ejercicio en el poder)
El poder ha dañado al presidente Leonel Fernández, dice la gente en las calles y avenidas de este país, quien no esconde ser un político ambicioso que no acepta competencia política a lo interno y externo del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
La ambición de Leonel es observada por la ciudadanía cuando no ha permitido que otro peledeista se siente en la presidencia de la República.
Danilo Medina apoyo Leonel para que llegara al poder, ñero Leonel no permite que este lo sustituya.
Balaguer le facilito a Leonel que llegara y no ha postulado a un balaguerista a la presidencia de la República.
Ningún partido del Bloque Progresista ha postulado otro político a la Presidencia que no sea Leonel Fernández.
Rafael Alburquerque es como padre de Leonel, pero no lo deja pasar de la vicepresidencia.
Tampoco el PLD postula a Francisco Javier, José Tomas, Renaldo Pared, Franklin Almeyda y Radhamés Segura.
Ahora mencionan a la Primera Dama Margarita Cedeño de Fernández, pero Leonel no juega con su silla presidencial.
Al mandatario los diferentes sectores del país les siguen sus pasos, advirtiéndose que demuestra con su accionar que por sus ambiciones políticas aplasta a sus opositores y hasta sus propios compañeros de partido que aspiran a sustituirlo, como es el caso de Danilo Medina Sánchez, quien denunció que fue derrotado por el Estado en una contienda interna.
A pesar de que el doctor Marino Vinicio Castillo expresó esta semana que el presidente Leonel Fernández no está en reelección, dominicanos y dominicanos no creen esa versión porque atribuyen al mandatario montar una plataforma política para intentar seguir gobernando el país.
Al presidente Fernández se le ve en la sociedad dominicana como un político con una ambición desmedida de poder, frio y calculador, dispuesto siempre a desbaratar y avasallar a los partidos opositores, así como a los peledeistas que les hacen sombra.
El presidente Fernández avasallo a Danilo Medina, su ex estratega político y funcionario más cercano en el periodo 1996-2000.
Leonel desmembró el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y ha puesto de rodillas a los reformistas que no pueden vivir fuera de la nomina pública. Hace poco Amable Aristy Castro y Ramón Rogelio Genao fueran al Palacio Nacional a buscar posiciones después del proceso electoral.
Leonel provoco un conflicto de grandes consecuencias en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) con un pacto diabólico suscrito con Miguel Vargas Maldonado, a quien los perredeistas tratan de que renuncie a la presidencia del partido blanco.
Para mantenerse en el poder a Leonel no le importa fomentar el transfuguismo político de ex opositores.
Tampoco le ha importado el uso masivo de los fondos públicos para imponer su voluntad en las elecciones recién celebradas en el país. El presidente Fernández guarda silencio con el debilitamiento de transparencia gubernamental. El gobierno ha dejado de publicar en la prensa escrita la ejecución presupuestaria mensual y parece no importarle.
Quizás al presidente Fernández ahora no le interese que dominicanos y dominicanas con todos sus derechos conozcan como se maneja el presupuesto nacional.
Sin embargo, cuando los peledeistas estaban en la oposición se la pasaban visitando los periódicos buscando la publicación de la ejecución presupuestaria para hacerle una oposición contundente al entonces presidente Hipólito Mejía.
Quizás ahora al mandatario no le importe el peligro de endeudar hasta el tuétano este país. Cuando estaba en la oposición hablaba hasta de la posibilidad de default.
El presidente Fernández escribió un libro sobre el fraude electoral que le hicieron a los peledeistas en la década del 90, pero le molesta que los perredeistas denuncien un golpe de estado electoral en muchas provincias.